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Un hombre pregunto a un sabio si debía quedarse con su esposa o su amante… el sabio tomó dos flores en su mano: una rosa y un cactus… Y le pregunto al hombre: si yo te doy a escoger una flor, ¿cual eliges? y el hombre sonrió y dijo:— la rosa es lógico— Y el sabio respondió: —A veces los hombres se dejan llevar por la belleza externa o lo mundano y eligen lo que brille más, lo que valga más pero en esos placeres no está el amor, yo me quedaría con el cactus por que la rosa se marchita y muere, el cactus en cambio sin importar el tiempo o el clima seguirá igual, verde con sus espinas, y un día dará la flor más hermosa que jamás hayas visto, tu mujer conoce tus defectos, tus debilidades, tus errores, tus gritos, tus malos ratos y aun así está contigo…

¿Ahogarse en un suspiro? Al escuchar estas pequeñas palabras cocidas entre si me dejaron atónita. Si me hubieran preguntado esto hace un año me les hubiera reído en su cara, y tal vez a carcajadas. Pero ¿ahora? Ahora solo miro en el espacio, como si tratara de evitar lo inevitable, como si fuera mentira que miles de universos nacen cada segundo al igual que miles de células cometen suicidio. Le mire a los ojos como si tratara de desenvainar una espada, pero no podía porque sabia que había dado en el clavo. Supo mi debilidad. Supo mi tristeza. Y no solo eso, supo la razón. Ahogarse en un suspiro no es solo posible, es la razón numero uno de muertes del alma, y es por eso que estuve de luto tanto tiempo.
Declaración-de-Contradicciones (via declaracion-de-contradicciones)
Si te pido que te cuides es porque estos kilómetros no dejan que te guarde en mis brazos, si nunca digo adiós a la hora de dormir, es porque contigo no quiero despedidas, te quiero en mis mañanas de los siguientes días hasta que la vida me lo permita. Si te digo “te extraño” no es para ponernos tristes, sino para alimentarnos del deseo de volver a besarnos…
Alexandrave, Hablemos de amores a distancia (via alexandrave)
Había razones para creer que todo iba a ser diferente. Cambiaron muchas cosas e incluso se dejaron de lado ciertos malos hábitos. Con el tiempo las circunstancias fluyeron con cierta suavidad y muchos roces se evitaron, haciendo que la esperanza emergiera lentamente y fundiera sus raíces cimentándose sobre una confianza sólida. Todo marchaba bien y ambos consiguieron sumirse ante una aventura que jamás olvidarían. Yo les observaba jugar entre ellos como si fueran niños, y llegué a pensar que no había pareja en el mundo más afortunada que ese par de enamorados. No había una sola tarde en que no salieran aun para dar una pequeña caminata, siempre tomados de la mano; ni noche en que él no la sorprendiera, siempre con un detalle distinto. A ella se le daba por sacarle sonrisas y él la hacía feliz con sus ocurrencias y romanticismo. Era como tener frente a mis ojos un futuro que nunca llegué a conseguir y que hace tanto dejé de esperar. Ha pasado mucho tiempo y no he vuelto a verlos. He oído de fuentes confiables que están viviendo en una casa de ensueño que él adquirió con el sueldo prometedor de una empresa. Me agrada saberlos felices, cumpliendo ambos su sueño de estar juntos. Nunca llegué a pensar lo mucho que llegarían a quererse cuando los presenté, pero la vida da muchas sorpresas que a uno le llega a parecer que el camino está lleno de ellas, como si formaran parte de una realidad que apenas comenzaba a conocer. Las lecciones arrastran toda expectativa de caprichos, como me sucedió a mí, cuando entendí que si no valoraba lo que tenía tarde o temprano terminaría perdiéndolo todo. Como a ella. Como a él. La amistad puede convertirse en amor con el tiempo, y no hablo de un orden cronológico, hablo del espacio que se dedica a fortalecer esa relación, a ese tiempo que alimenta el sentimiento y poco a poco lo hace evolucionar. Un tiempo que ayude a comprender que nada es imposible, aunque tarde o temprano ese optimismo termine destruyendo al menos pensado. He llegado a extrañarla, pero también me reconforta el hecho de que esté con él, y que pueda recibir lo que yo nunca le di o no pude llegar a darle. A veces un amigo se convierte en el mejor lugar para guardar un tesoro. Ella está en sus manos.
Abstracta tangibilidad | Heber Snc Nur (via tormentadepensamientos)
(…)Toco tus manos. Una segunda vez, una tercera que siempre es la primera. Me compenetro con tu universo, conozco el mundo de nuevo a través de tus pupilas; y cada día, en un escenario distinto, aprendimos que no solo podríamos amarnos bajo un cielo colmado de estrellas. Comenzamos a querernos en cada bienvenida del día sin que importase el momento. Con una lluvia inesperada, con un techo indistinguible, en la absoluta oscuridad de cualquier habitación, entre el frío implacable y el calor sofocante, en cada nuevo semáforo, en todos los rincones que hacen eco de otras voces, a la velocidad que el ánimo de la complicidad nos permita, en el baño de una Iglesia, en las estrellas tan particulares de tu propio mundo. A kilómetros de distancia o en un abrazo eterno, viendo el paisaje reducirse ante nuestros ojos.
Porque el ‘sí’ impaciente de entonces es el sí seguro del hoy, renovado a cada segundo. Porque no pesa la apuesta de la multitud sobre nosotros, porque este silencio nos pertenece y está lleno de susurros, de sorpresas, de promesas asumidas y días impredecibles para seguir colmando de caricias.
Paralelismos (via entreletrasycafeina)
No quiero que me reconstruyas, ni me complementes, ni siquiera que arregles mis fisuras. No quiero cambiarte, atarte, ni mucho menos lastimarte. Quiero construir un nuevo puente, uno diferente, algo que nos haga encontrarnos en cada risa, en cada suspiro, abrir un camino lleno de besos, que no nos separen, que no nos torturen. No quiero que me reconstruyas, ni que me complementes mucho menos que me arregles, quiero que me ames, roto, zurcido y soñador.

Me sé con facilidad la textura de tu piel, que es la de mi cielo;
los rincones de tu cuerpo, que son mi laberinto;
las pasiones que se traducen en nuestra libertad.

La cursilería se me sale por cada poro
y la enfermedad que es tu recuerdo me infesta de besos necios
y lejanos que matan mis ganas.

Mis sentidos se vuelven vulnerables,
y al final, me quedo solamente con la paranoia
de desear que mi almohada
se convierta en ti.

Entre letras y cafeìna
(via entreletrasycafeina)
Cada día es una extensión
de tu corazón junto al mío.

El rocío matutino se posa sobre la flor,
te estremeces en silencio,
se te humedece hasta la voz.
El sol calienta suave el césped,
a la espera tus pies,
la brisa los mece suavemente.

Cada día es una extensión
de tu corazón junto al mío.

Las nubes celosas se cargan y,
estremecidas, dejan caer gotas
tratando de imitar tus caricias.
Crepúsculos revientan en la orilla
del atardecer dejando caer la noche
como tus ojos entrecerrados.

Cada día es una extensión
de tu corazón junto al mío.

La sombra nocturna se esparce,
llenas todos los rincones,
tus estrellas no dejan de brillar.
Cierro los ojos, lentamente me fragmento
como susurro céfiro entre tus brazos,
caigo enamorado cada vez, duermo.

Sonrío pues amanece cada día
como una extensión de tu corazón,
junto al mío.

Cada día es una extensión
de tu corazón junto al mío.

Vuelta y Giro.

(via vueltaygiro)

Prémiame con tu sonrisa, hazme creer que no existe el mundo. Dame tu corazón tímido, que a mi lado se sentirá seguro. Regálame tu cariño, y yo te ofreceré el mío. Te haré saber que no existe en mi vida mujer que supere tu encanto. Regálame tu primera vez. Tu primer sueño. Tu primera mirada matutina. Regálame tus anhelos; tus deseos quiero míos. Entrégame tu madurez, y deja atrás tu inocencia, que en el amor, ambos seremos culpables.
Débil fortaleza | Heber Snc Nur (via tormentadepensamientos)
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